El libro de Josué narra cómo Rahab protege a los espías y cómo caen los muros de Jericó. Observaremos primero el texto sagrado y después el yacimiento de Tell es-Sultan, la historia de sus excavaciones y el debate sobre la fecha de su destrucción.
Al terminar: podrás distinguir lo que afirma el texto sagrado, lo que muestran las excavaciones de Jericó y lo que sigue siendo una cuestión abierta de fechas.
¿Qué afirma el relato de la caída de Jericó y qué pueden aportar las excavaciones de Tell es-Sultan?
Lectura estimada
10–12 minutos
Estado
Aprobado para publicación · versión 1.0
Primero, mira el texto sagrado
Observa antes de reconstruir
Lee Josué 2 y 6 y sigue el movimiento del relato: ¿quién protege a los espías, qué confiesa, qué ordena Dios y qué ocurre con los muros y con la casa de Rahab?
Comparar con una observación guiada
Elemento
Información que proporciona el pasaje
Los espías
Josué envía dos espías desde Sitim; entran en casa de Rahab, que los esconde en la azotea bajo manojos de lino (Josué 2:1–6).
La confesión
Rahab declara que el Señor, el Dios de Israel, es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra (2:9–11).
La señal
La casa de Rahab está en el muro; los espías escapan por una ventana y le piden atar a ella un cordón de grana (2:15–18).
La promesa
Antes de actuar, Dios dice a Josué: «Yo he entregado en tu mano a Jericó» (6:2).
La procesión
Sacerdotes con trompetas y el arca rodean la ciudad una vez al día durante seis días, y siete veces el séptimo (6:3–4, 15).
La caída
Al sonido de las trompetas el pueblo grita y el muro se derrumba (6:20).
Rahab rescatada
Rahab y su familia son preservados y viven en medio de Israel (6:22–25).
El relato no describe la ciudad con detalle arquitectónico: menciona un muro, una casa construida en él y una puerta que se cierra de noche (2:5, 15), pero no fechas, medidas ni el tamaño de la población.
Grados de certeza
Qué puede reconocerse y qué permanece abierto
La arqueología ayuda cuando se distinguen tres cosas: el yacimiento que puede estudiarse, las interpretaciones de los excavadores y el acontecimiento que narra la Escritura.
Contexto ampliamente reconocido
Una de las ciudades más antiguas
Tell es-Sultan, junto al manantial de Ain es-Sultan, conserva restos de actividad humana desde hacia el 10 500 a. C. y, en el Neolítico, un muro y una torre de piedra. Fue inscrito como Patrimonio Mundial de la UNESCO en 2023.
Contexto ampliamente reconocido
Una ciudad amurallada destruida por el fuego
Las excavaciones de Garstang, Kenyon y la misión italo-palestina documentaron una ciudad fortificada de la Edad del Bronce que terminó con una destrucción violenta: ladrillos caídos al pie de la muralla, una gruesa capa de incendio y tinajas llenas de grano quemado.
Identificación no comprobada
¿Cuándo fue esa destrucción?
Kenyon y la misión italo-palestina la sitúan al final del Bronce Medio, hacia 1550 a. C.; Garstang y, después, Bryant Wood la fechan hacia 1400 a. C. por la cerámica y una muestra de carbono 14. La fecha del éxodo y de la conquista también se discute (siglo XV o siglo XIII a. C.). El debate sigue abierto.
Identificación no comprobada
Jericó en el Bronce Tardío
Kenyon halló pocos restos del Bronce Tardío y concluyó que no había entonces una ciudad fuertemente fortificada; la misión italo-palestina estudia un edificio de 1500–1200 a. C. Cuánta población y qué defensas hubo en esa época no está resuelto.
Tres lentes complementarias
Cómo leer el relato y el yacimiento
Estas tres lentes no compiten entre sí: responden preguntas diferentes y deben conservar distintos grados de certeza.
01
Lectura teológica: la victoria como don y la fe de Rahab
Ilustración conceptual de «Lectura teológica: la victoria como don y la fe de Rahab». Sirve como apoyo visual y no constituye evidencia histórica, arqueológica o geográfica.
Qué aporta
Pone en primer plano que la ciudad es un don de Dios antes que una conquista humana: «Yo he entregado en tu mano a Jericó» (Josué 6:2; 6:16). Israel no la toma con máquinas de asedio, sino obedeciendo y confiando.
Qué detalles ayuda a comprender
La procesión con el arca y las trompetas, el silencio y el grito (6:10, 20), la confesión de Rahab (2:11) y su rescate. Hebreos 11:30–31 cita a la vez la caída de los muros y a Rahab como ejemplos de fe, y Santiago 2:25 alaba su obra.
Qué límite debemos conservar
La lectura teológica no fija por sí sola la fecha de la destrucción ni el aspecto arqueológico de la ciudad.
Ilustración conceptual de «Tell es-Sultan: una de las ciudades más antiguas». Sirve como apoyo visual y no constituye evidencia histórica, arqueológica o geográfica.
Qué aporta
Sitúa el relato en un lugar concreto: el montículo de Tell es-Sultan, en el oasis de Jericó, junto a un manantial perenne que sostuvo la vida durante milenios.
Qué detalles ayuda a comprender
Restos desde hacia el 10 500 a. C.; en el Neolítico precerámico, un asentamiento de unas dos hectáreas y media con muro y una torre de piedra de unos 8 metros; en el Bronce Antiguo y Medio, una ciudad cananea fortificada con terraplenes. Inscrito como Patrimonio Mundial en 2023.
Qué límite debemos conservar
La antigüedad del lugar y sus murallas no identifican por sí solas la ciudad que cayó en tiempos de Josué: hay que preguntar qué capa corresponde a qué época.
Ilustración conceptual de «Las excavaciones y el debate de fechas». Sirve como apoyo visual y no constituye evidencia histórica, arqueológica o geográfica.
Qué aporta
Explica por qué los especialistas no coinciden. John Garstang (1930–1936) fechó la caída de la ciudad hacia 1400 a. C. Kathleen Kenyon (1952–1958) mostró que los muros que él había atribuido a Josué eran del Bronce Antiguo y fechó la destrucción de la última ciudad fortificada hacia 1550 a. C. En 1990, Bryant Wood revisó la cerámica de Garstang y defendió de nuevo una fecha hacia 1400 a. C.
Qué detalles ayuda a comprender
El método estratigráfico de Kenyon, la cerámica pintada y una muestra de carbono 14 (1410 a. C. ± 40) citadas por Wood, los ladrillos caídos y las tinajas de grano; y la misión italo-palestina de la Universidad La Sapienza y el Departamento de Antigüedades palestino (desde 1997, dirigida por Lorenzo Nigro), que data la destrucción del Bronce Medio hacia 1550 a. C. y estudia restos del Bronce Tardío.
Qué límite debemos conservar
Ninguna de las dos fechas está demostrada de forma concluyente: dependen de cómo se interpreten la cerámica, las capas y la cronología bíblica.
Muestra la victoria como don de Dios y la fe de Rahab.
No fija la fecha ni describe la arqueología.
Tell es-Sultan
Excavaciones y ficha de la UNESCO.
Da un lugar real y muy antiguo al relato.
La antigüedad no identifica por sí sola la ciudad de Josué.
Debate de fechas
Garstang, Kenyon, Wood y la misión italo-palestina.
Explica las dos fechas propuestas y sus argumentos.
Ninguna fecha está demostrada de forma concluyente.
Criterio: el texto sagrado, los datos del yacimiento y las interpretaciones de fechas se presentan como niveles distintos de evidencia.
Lo que ya puedes reconocer
Qué aporta la arqueología al relato de Jericó
Tell es-Sultan es uno de los lugares habitados más antiguos del mundo, y allí existió una ciudad amurallada de la Edad del Bronce que terminó destruida por el fuego. Pero los excavadores no coinciden en cuándo ocurrió esa destrucción ni en cómo era Jericó en el Bronce Tardío, así que no conviene presentar las ruinas como prueba ni como refutación del relato.
El centro del relato está en lo que Dios hace: entrega la ciudad, pide confianza y obediencia, y salva a una mujer cananea que creyó en él. La arqueología ilumina el escenario; el texto sagrado define el mensaje.
Regresa al texto sagrado
¿Qué aporta esto a mi lectura?
1. La confesión de Rahab
Según Josué 2:9–11, ¿qué sabe Rahab del Señor y qué la lleva a proteger a los espías?
Ver una respuesta orientativa
Rahab ha oído cómo el Señor secó el mar Rojo y derrotó a los reyes amorreos, y confiesa que él es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra. Su acto de protección nace de esa fe, y por eso Hebreos 11:31 la recuerda entre los ejemplos de fe.
2. ¿Quién entrega la ciudad?
En Josué 6:15–20, ¿a quién atribuye el texto la caída de Jericó y qué papel tiene el pueblo?
Josué dice: «El Señor os ha entregado la ciudad» (6:16). El pueblo camina, calla, grita y obedece, pero los muros caen sin asedio ni máquinas de guerra. Hebreos 11:30 lo resume así: «Por la fe cayeron los muros de Jericó».
Resultado del recorrido: ahora puedes reconocer el mensaje central del relato, situarlo con prudencia en el yacimiento de Tell es-Sultan y explicar con equidad por qué la fecha de su destrucción sigue en debate.
Palabras clave
Glosario breve
Tell
Montículo artificial formado por las ruinas acumuladas de sucesivas ciudades construidas en el mismo lugar.
Ain es-Sultan
Manantial perenne junto al tell de Jericó, que explica la ocupación del lugar durante milenios.
Bronce Medio / Bronce Tardío
Periodos arqueológicos del segundo milenio a. C.; el paso de uno a otro se sitúa hacia 1550 a. C.
Estratigrafía
Estudio de las capas de un yacimiento para establecer su orden y su fecha relativa; Kenyon la aplicó con rigor en Jericó.
Anatema
Lo consagrado al Señor y excluido del botín (Josué 6:17–19); en hebreo, jérem.
Ficha editorial
Alcance y revisión
Responsable
Jose A Bejarano V
Versión
1.0 · edición trilingüe
Última revisión
Aprobado para publicación por el responsable el 27 de septiembre de 2026
Método
Lectura guiada que distingue el texto sagrado, el contexto histórico-arqueológico y las interpretaciones teológicas.
Sobre las imágenes: las ilustraciones son conceptuales y sirven como apoyo visual; no constituyen evidencia histórica, arqueológica o geográfica.